
De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Convivencia Escolar, un 10% de los alumnos declaró haber sufrido algún tipo de hostigamiento en el colegio. Esta encuesta fue realizada el año pasado por el Ministerio de Educación a 228 mil alumnos de Octavo Básico que rindieron el Simce.
Fuente: La Tercera
Chile.- De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Convivencia Escolar, un 10% de los alumnos declaró haber sufrido algún tipo de hostigamiento en el colegio. Esta encuesta fue realizada el año pasado por el Ministerio de Educación a 228 mil alumnos de Octavo Básico que rindieron el Simce (Sistema de Medición de la Calidad de la Educación). De los afectados, uno de cada cuatro indicó que era víctima de bullying todos los días, mientras que 11 mil estudiantes mencionaron haber visto armas en sus establecimientos educacionales. Si bien estos números pueden resultar sorprendentes, lo cierto es que desde que se implementó la ley de violencia escolar en septiembre del año pasado, el número de denuncias por este tipo de abusos disminuyó un 19% en relación al primer semestre de 2011.
Para enfrentar exitosamente este problema y poder bajar las actuales cifras, es fundamental que las soluciones no descansen exclusivamente en normas o procedimientos formales, ni en las medidas fiscalizadoras que pueda adoptar el ministerio del ramo en esta materia. La principal herramienta para lograr este propósito se encuentra en la labor formativa que realicen tanto las familias de los escolares, como los establecimientos educacionales a los que asisten, en el sentido de enseñarles el valor del respeto hacia los demás, de manera que tomen conciencia del tema y no cometan acciones agresivas contra sus pares. Lo mismo cabe pedir de todos quienes ocupan lugares destacados en la sociedad y que son reconocidos como modelos a seguir por los menores, correspondiéndoles asumir la responsabilidad que significa exhibir conductas que transmitan una actitud de respeto y tolerancia.
En la medida que a los menores se les inculque una cultura de sana convivencia al interior de estos recintos, se estará evitando, además, que repliquen esas conductas fuera del ámbito escolar.