
Durante este proceso, las jóvenes y los jóvenes recibieron una capacitación especial con respecto a la manipulación de materiales peligrosos, primeros auxilios y prácticas de control de protestas, tanto pacíficas como violentas.
Fotografías: Miguel Pereira y Federico Zaa
Después de culminar más de 700 horas de formación teórico-prácticas, las integrantes y los integrantes de la segunda cohorte del Curso de Operadoras y Operadores de Control de Reuniones Públicas y Manifestaciones están listos para desempeñarse como funcionarias y funcionarios de este cuerpo especializado de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).
La formación de las discentes y los discentes del curso tiene una duración de tres meses; este jueves 22 de septiembre 399 nuevas oficiales y nuevos oficiales recibirán su certificado de finalización. Durante este proceso, las jóvenes y los jóvenes recibieron una capacitación especial con respecto a la manipulación de materiales peligrosos, primeros auxilios y prácticas de control de protestas, tanto pacíficas como violentas.
Posterior a la culminación de este curso, aproximadamente ocho de las egresadas y los egresados recibirán una formación como negociadoras y negociadores: “una primera fase se realizará en este Centro de Formación UNES – El Junquito, y la otra culminará en Cuba”, indicó José Gregorio López, Coordinador del Curso de Control de Reuniones Públicas y Manifestaciones de la UNES.
“Lo que se busca con este nuevo modelo es que en situaciones donde se tenga que establecer un control de reuniones, exista la figura de la negociadora y el negociador, antes existía, pero empíricamente, es decir, la funcionaria o el funcionario que negociaba después tenía que confrontar a la ciudadanía. Ahora no, la negociadora o el negociador no tiene que ver con la confrontación, ella o él agota los mecanismos que le ponen a la mano sus superiores, pero si después hay que actuar ella o él se retira y se inicia otro nivel en el uso de la fuerza”, explicó López.

José Escobar, instructor del curso, señala que “el curso consiste en orientar a las muchachas y a los muchachos a trabajar en equipo, integrarlos al buen tratamiento de las diferentes comunidades, de acuerdo al trabajo policial que van a ejercer como unidad especial, y darles una buena capacitación para que al momento de actuar en la calle no incurran en errores que los puedan perjudicar legalmente”.
Por su parte, Neyda Naguanagua, profesora de Educación Física, dice “buscamos el desarrollo de la masa muscular de la discente y el discente para lograr que tengan una buena condición física al momento de realizar su labor en la calle, para ello realizamos, ejercicios aeróbicos, anaeróbicos, como trotes a larga y corta distancia, ejercicios de fuerza con pértigas, pesas y equipos que realizamos con material reciclable, como son potes con arena”.
Carlos Mora, discente, expresa que “me ha gustado esta formación, esa es una de las causas por la cual decidí continuar en el Curso de Control de Reuniones Públicas y Manifestaciones.” entre sus metas están “seguir estudiando, salir adelante y ayudar a mi familia”. Mientras que Mirkarina Villegas, discente de la etnia pemón, aprovecha para enviarle un mensaje a las nuevas discentes y los nuevos discentes: “tengan sentado lo que quieren y estén dispuestos a sacrificar muchas cosas, porque la funcionaria y el funcionario está siempre al servicio del pueblo y tienen que estar dispuestas y dispuestos. Tienen que aceptar que todas las personas van a necesitar de ustedes; tienen que poseer mucho empeño para poder realizar el trabajo del día a día”.
Existen costumbres que la funcionaria policial y el funcionario policial nunca debe dejar a un lado, porque contribuyen al buen ejercicio de su profesión “primero, el equilibrio psicológico; segundo, buenas condiciones físicas; tercero, tener una buena alimentación; y cuarto, se debe tener un buen descanso”, concluye Escobar.
