La escuela resiste en la comuna 1

Jóvenes pensando es lo que quieren los profesores y rectores de los colegios de la zona nororiental de Medellín. El viernes tuvieron una jornada por la diversidad.

 

Hace algunos días, Santiago* lo recuerda bien, un grupo de raperos en el Popular Uno amenazaron a un muchacho emo. “Que ni se vuelva a aparecer por aquí porque lo matamos”, fue lo que le dijeron.

Y bueno, pues al muchacho no se le volvió a ver la cara por allá, “no se deja pillar ni el más bravo”.

Hace un año en la Institución Educativa Federico Carrasquilla del Popular Uno hicieron el primer encuentro de Jóvenes Pensando, una estrategia para generar conocimiento y debate en los menores, el tema fue el Bicentenario. Por ahí derecho también empezó una resistencia ante las fronteras invisibles que por esos días ya cobraban víctimas.

El caso es que este año se repitió el espacio con el tema de la diversidad. Y es que según el profesor Carlos Arteaga, el ambiente que se vive en esa zona y en la ciudad, “de conflicto social y de intolerancia”, de alguna u otra forma termina afectando al colegio y sus múltiples integrantes. La jornada empezó el viernes a las 7 de la mañana. Entre los pasillos del colegio corrían con premura jóvenes que practicaban a toda carrera pasos de baile.

Niñas alzaban los flecos de las faldas, no se podían ensuciar porque más tarde había que bailar cumbia. Afrodescendientes, miembro de la comunidad lgbt, punkeros, raperos, emos, metaleros, jóvenes de todas las tribus urbanas tenían cabida. Así, a las 10 de la mañana empezó la muestra cultural. Músicos de colegio improvisaron algunas canciones de pop y rock que suenan por estos días en la radio, otros tocaron cumbias y hasta hubo tributo al Joe Arroyo, una fiesta que con pocos recursos se sacó adelante, incluso, el rector fungía de Dj e ingeniero de sonido en un rincón de la tarima.

Después del concierto, los estudiantes se fueron a los salones a debatir la diversidad, los profesores eran simples moderadores, así que los muchachos sacaron la elocuencia y el discurso a las aulas. Las ponencias fueron múltiples: Con la diversidad se construye paz en la escuela, Violencia sexual, La diversidad de la mano con el trabajo cooperativo, Los jóvenes en una entrevista con la cultura, La diversidad sexual un reto social, La influencia del entorno en el ámbito escolar, La diversidad étnica, Tribus urbanas, Inclusión escolar, Conflicto entre docentes y estudiantes.

En total, en la I.E. Federico Carrasquilla se reunieron 24 planteles de la comuna uno, todo un reto, porque, según Carlos Arteaga, en el sector “aún persisten las fronteras invisibles, aún hay combos que se pelean algunos territorios, aunque la situación de violencia ha bajado muchísimo”. Save the Children, entidad que respaldó la jornada en el Popular Uno, señala que hay una preocupación en todo el país porque la violencia está minando las escuelas.

La organización ha detectado dos formas en las que la le beligerancia se ha colado en las aulas de clase; una es la violencia que se produce dentro de la escuela como el matoneo, la intimidación y las relaciones pedagógicas autoritarias. Y por el otro lado está la presión de grupos armados y de factores externos que afectan la institucionalidad con el maltrato infantil, la violencia sexual y el reclutamiento forzado. Y aunque las cosas han mejorado en el sector nororiental, Arleison Arcos Rivas, rector del colegio Federico Carrasquilla, manifestó que uno de las mayores preocupaciones que tienen en la institución es la alta deserción, que en este momento está en un cuatro por ciento, pero tiene picos del 10, sobre un total de 1.900 estudiantes.

“En un año la movilidad en los colegios de esta zona es muy alta, tanto en los alumnos que se van como en los que llegan”, agrega. En este tema, la Secretaría de Educación sostiene que en los lugares donde se presenta el fenómeno, la mayoría de lo estudiantes no dejan de estudiar sino que ingresan a un nuevo plantel. No obstante, y pese a los problemas que se han presentado y que en ocasiones parecen crecer, en las instituciones que estuvieron el viernes en el Popular Uno, creen todos, desde los alumnos hasta las directivas, que la escuela tiene un rol principal: resistir.